El placer de desconectar del mundo digital

Desconectar no es huir del mundo digital. Es recordarle que el mundo real sigue existiendo.

Algunos contenidos pueden contener publicidad o promociones

Hay algo que muchos buscan actualmente, y que otros ya están disfrutando: unos días sin pantallas.

Unos días en la playa, en la montaña, o simplemente en casa, sin tener que atender llamadas, sin ver anuncios emergentes al recibirlas, sin mensajes que prometen “la última oferta del verano”.

Unos días donde el silencio digital se convierte en lujo.

Olvidándose de subir al autobús sin que una marquesina te bombardee con vídeos cambiantes.

Olvidándose de sentarte en la terraza de un bar sin que el telediario de tres países te invadan., emitidos a «todo trapo» por por teléfonos móviles de terceros, y combinados con las canciones populares de las mesas vecinas. Mientras «el momento del café» se nos hace más un suplicio que ese idíco momento desconexión.

Mirando el mar sin notificaciones. O caminando por el bosque sin vibraciones en el bolsillo.

Ese momento de calma, de desconexión, es el verdadero bienestar. Y no hace falta irse muy lejos, que en las playas de Barcelona (Que les invitoa visitar, revisitar o descubir) también vamos a encontrar esos momentos de «paz digital»…Porque cuando queremos estar bien, no lo compartimos en redes: lo vivimos. Y lo vivimos con los nuestros. Con la familia, con los amigos — sin pantallas, sin anuncios, sin ruido.

Desconectar no es huir del mundo digital. Es recordarle que el mundo real sigue existiendo.

Este es el preámbulo,  creando un contraste entre la paz que buscamos y el caos que nos rodea, del artículo Barcelona y la saturación digital

¿Continuamos o te animé a la desconexión?

TE PUEDE INTERESAR

—> Nueva York, el ejemplo de lo que NO queremos ser

Destacado y Publicidad

-publicidad-