En una ciudad que vibra con mil acentos y sabores, hay eventos que no solo llenan el estómago, sino que encienden el alma. Brasa y Fuego Festival Barcelona 2025 es uno de ellos. Lo que comenzó como un asado entre amigos se ha convertido en un fenómeno cultural que convoca a cientos de personas en torno a la parrilla, la música y la identidad argentina. Y detrás de esta llama está Adrián Schvartz, el alma incansable que convirtió una pasión en un ritual colectivo.

Desde las barbacoas del Parque de Trinitat Vella, este festival ha logrado algo que pocos consiguen: reunir a familias, artistas, emprendedores y curiosos en una celebración auténtica, sabrosa y profundamente emocional. En esta entrevista, Adrián nos cuenta cómo nació el proyecto, qué significa para él cocinar para una comunidad entera y qué prepara para la próxima edición.
Síguelo en Instagram para no perderte nada: @brasayfuego…Y prepárate, porque el fuego vuelve a encenderse.
¿Cómo nació la idea de Brasa y Fuego en Barcelona Adrián? Nace de las ganas de compartir con amigos y muchisima mas gente todo lo que yo hacía en mi terraza. Reuniones de 20 o 30 personas donde el protagonista era el asado pero al final era solo la excusa para encontrarse y compartir.
La forma en la que lo creé fue a partir de la creación de la cuenta de instagram Brasayfuego en donde solo mostraba recetas. Desde el principio la cuenta comenzó a crecer y al llegar a los 40.000 seguidores me dije a mi mismo… Por qué no transportar esto tan lindo que es un asado, una reunión, a algo más grande?.
Y mis ganas de emprender en lo que me apasionaba me hizo tirarme a la piscina y realizar el primer festival que fue en el 2021 pasada apenas la pandemia. Como todos los comienzos no fue fácil. Estudié los errores cometidos y así hasta el día de hoy donde cada festival es mejor que el anterior. Para mí no es un trabajo. Es una hermosa forma de ganarme la vida haciendo lo que me apasiona y disfruto cada momento.

¿Qué significa para ti el fuego como elemento cultural? Algo hipnótico, que llama a la unión y donde todo lo malo queda afuera. Significa compartir, e históricamente creo que es lo mismo. Tal vez en la lejana historia era una herramienta. Hoy lo sigue siendo como método de cocción pero se transformó también en una herramienta de unión. El fuego nos une y un buen asado lo completa.
¿Qué desafíos enfrentaste al organizar el primer festival de asado en España? Sobre todo me enfrenté al desafío de mi inexperiencia, no a nivel gastronomico por que era parte de mi vida la cocina a todos los niveles, pero si en la parte de organización. Pero todo en la vida se aprende. Nunca desistir ni rendirse y siempre aprender de los errores cometidos….
¿Cómo ha evolucionado el evento desde su primera edición? La principal evolución es la atención que le damos a los asistentes a todos los niveles, tanto en la parte gastronómica, como en la agilidad y rapidez de servicio que es fundamental en cualquier evento. Y también en la parte de entretenimiento que en este caso es la música en vivo.
A todos los niveles hay una diferencia abismal desde el primer evento al último. Y seguirá evolucionando porque siempre se aprende algo nuevo. Intentamos hacer que la gente se sienta en un asado en casa, en una reunión de amigos y amigas y se podría decir, aunque no debo ser yo quien lo diga, que lo logramos.
Pero es tangible en el retorno de la gente al festival. Y eso me hace feliz. Hoy muchos ya no son simplemente asistentes sino amigos y amigas con los que nos vemos una vez al mes en cada festival. Y aunque no nos conocemos demasiado, nunca falta el abrazo de bienvenida y el de despedida.
¿Por qué elegiste el Parque de la Trinitat Vella como nueva sede? Por qué es el lugar adecuado para no molestar a ningún vecino. Me gustaría que fuese más céntrico pero no es posible por un tema de permisos del Ayuntamiento. Y por otro lado, porque cumple con todos los requisitos técnicos que necesito para desarrollar el evento.
¿Qué puede esperar el público este año en términos de gastronomía y experiencia? A nivel gastronómico, un tremendo asado argentino hecho con amor y pasión. Y a nivel de entretenimiento, muy buenas bandas de tango, folklore, rock y cumbia argentina. Se empieza de manera tranquila con buenos tangos o folklores y se termina bailando con una cumbia, sonriendo, haciendo amigos y sintiéndose como en casa; como en argentina, pero estando lejos… Y todos son bienvenidos. No es exclusivamente para argentinos. Nosotros enseñamos por un dia al mes, nuestra hermosa cultura y es para compartirla con quien quiera venir
¿Qué papel juega la música en el festival? Es fundamental. Cierra el círculo. Une a la gente, despierta sonrisas apagadas, produce lágrimas de nostalgia. Lo que se siente cuando la gente se pone a bailar, y hablamos de muchísima gente, es algo hermoso. Para mí, una droga sana que no quiero dejar de recibir. Me enorgullece mucho poder brindar ese momento mágico a la gente.

¿Cómo se vive el asado fuera de Argentina, y qué adaptaciones has hecho? Se vive exactamente de la misma forma. No hizo falta ninguna adaptación.
Supongo que por el hecho de haber una comunidad argentina muy grande en Barcelona, se consiguen los mismos productos que en Argentina aunque de origen español. Y te puedo asegurar que la calidad de la carne, si sabes buscar, es excelente.
¿Qué te gustaría que sintiera alguien que viene por primera vez? Emoción de estar como en casa, de acercarse a una cultura tan potente como la argentina. No es simplemente un asado. Es una experiencia difícil de olvidar. El festival se realiza con mucho amor y eso se trasmite fácilmente.

¿Qué mensaje le darías a quienes ven el fuego solo como cocina, y no como cultura? Dudo mucho que alguien vea al fuego solo como método de cocción. En el mundo entero a mi parecer, es un nexo de unión. Nosotros como argentinos lo tenemos como parte fundamental de nuestra gastronomía típica y eso le da un plus, pero no deja de ser a nivel mundial un nexo de unión.

¿Qué sueñas para Brasa y Fuego en los próximos años? Muchísimas cosas y todas relacionadas con la amistad, con la unión de la gente. Al final, esa fue la razón por la que todo comenzó, y lo sigue siendo. Se vienen proyectos muy lindos para el año que viene.
Adrián Schvartz no vende entradas: invita a compartir. Porque Brasa y Fuego no es solo un festival, es una celebración de lo auténtico, lo sabroso y lo humano. En cada corte de carne, en cada acorde de guitarra, en cada brindis con fernet, hay una historia que se cocina a fuego lento.
Este año, el barrio de Trinitat Vella se convierte en el epicentro de la cultura argentina en Barcelona. Si alguna vez soñaste con vivir un asado como los de allá, este es tu momento. Y si ya lo viviste, sabes que no hay vuelta atrás: el fuego te llama. Así que prepara el mate, afila el apetito y ven con ganas de bailar, comer y conectar. Porque como dice Adrián: “El fuego une. Y cuando hay buena carne, buena música y buena gente… no hace falta más.”
El fuego está encendido. ¿Te lo vas a perder?
Nos vemos en Brasa y Fuego Festival Barcelona 2025. Y que nunca se apague la llama.
