Barcelona es una ciudad llena de rincones sorprendentes, pero pocos tan misteriosos como sus estaciones fantasma del metro.

Con motivo del centenario del suburbano, TMB ha abierto al público espacios que normalmente permanecen cerrados, permitiendo a los ciudadanos explorar lugares que han permanecido ocultos durante décadas.
Las primeras convocatorias agotaron miles de plazas en cuestión de minutos, demostrando el enorme interés por descubrir este patrimonio subterráneo.
Gaudí: la estación que nunca abrió
Construida en los años sesenta entre Sagrada Família y Sant Pau, Gaudí es una estación completa, con andenes y estética de época, que jamás llegó a entrar en servicio.
Hoy es una cápsula del tiempo que puede visitarse en fechas seleccionadas.
Correos: historia bajo Via Laietana
Cerrada en los años setenta, Correos es una de las estaciones fantasma más emblemáticas.
Su arquitectura y su ubicación estratégica la convierten en una de las visitas más esperadas del programa.

Otros espacios ocultos del metro
Además de las estaciones fantasma, TMB abre al público:
- La subcentral eléctrica de Mercat Nou
- Los talleres de Santa Eulàlia
- El taller de ZAL
- La escalera de caracol de Urquinaona
- El Centro de Control del Metro
Un recorrido único por la historia técnica y humana del metro de Barcelona.
Cómo conseguir entradas
Las visitas son gratuitas, pero requieren inscripción previa en la web oficial del centenario. Las plazas son limitadas y se agotan rápidamente, por lo que conviene estar atento a nuevas convocatorias.
Un viaje al pasado bajo tus pies
Las estaciones fantasma no son simples espacios abandonados: son fragmentos de la historia de Barcelona, proyectos inacabados y decisiones urbanísticas que han moldeado la ciudad. Visitarlas es una oportunidad única para descubrir un subsuelo lleno de memoria, silencio y belleza inesperada.

